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“La situación en Haití se torna extremadamente peligrosa”
Santo Domingo (República Dominicana), 2-2-2010.- Haití, azotada por el dolor, la muerte y la miseria, no puede ser dejada en el olvido. La respuesta a la catástrofe desde el Primer Mundo ha sido inmediata y la coordinación internacional, clave, pero la dimensión del terremoto ha sido tal que esa ayuda no podrá faltar durante años, declaró María del Carmen Álvarez de Ginebra, presidenta de la Fundación “Proyecto Escuela Hoy”, de la República Dominicana, a Fátima Martínez, del boletín electrónico “Análisis Digital”, del arzobispado de Madrid.
-¿Cómo se vive en República Dominicana la ayuda a Haití?
– En República Dominicana estamos viviendo esta tragedia en una forma muy distinta a los demás países del mundo. La razón principal es que compartimos la misma isla, por lo cual todo lo que suceda en Haití nos afecta directamente a nosotros.
El pueblo haitiano siempre dependió de la ayuda internacional y del comercio bilateral entre ambos lados de la isla, por lo que ahora nuestras exportaciones están siendo afectadas. También se ha afectado nuestro presupuesto pues grandes sumas de dinero y recursos que estaban destinados a los pobres de República Dominicana ahora se están enviando a nuestros hermanos de Haití. Todos los comedores y cocinas móviles, que diariamente preparaban comida para las zonas pobres de nuestro país, fueron desplazados a las zonas devastadas de Haití. Los camiones del plan social de la República Dominicana están copados de trabajo, llevando alimentos y medicinas hacia la frontera, donde se distribuye.
El impacto de la situación es tan inmenso que todos los dominicanos estamos volcados en ayudar a nuestros vecinos, pero obviamente a corto plazo se sentirán las consecuencias en las zonas pobres de nuestro propio país, las cuales subsisten con la ayuda gubernamental que ahora no les está llegando.
Pienso que se debe crear un fondo internacional de ayuda que incluya la reposición de los fondos que está aportando la República Dominicana, pues es como desvestir un santo para vestir otro. Estos fondos permitirían, en su momento, que nuestro gobierno pueda retomar sus políticas de asistencia a los más pobres, porque podríamos tener a corto plazo problemas internos.
Desde República Dominicana se está realizando la coordinación de toda la logística de ayuda, pues aunque en Haití se instalaron campamentos médicos, de refugiados, etc. al no contar ni con luz eléctrica, ni agua, ni comunicaciones adecuadas, esas acciones solo se pueden realizar desde territorio dominicano.
Todas las empresas privadas se volcaron como jamás se había visto, al igual que la sociedad civil e instituciones religiosas tanto católicas como evangélicas. La envergadura de la tragedia tiene proporciones nunca vistas por la humanidad, las imágenes que se ven en televisión y en la prensa son dantescas, pero es poco comparado con lo que se está viviendo en el lugar de la tragedia. Su verdadera dimensión recién está empezando a verse.
-¿Qué está haciendo el Gobierno dominicano?
– El gobierno dominicano ha sido el primero en presentarse en la zona del desastre, por razones obvias de cercanía y hermandad entre ambos países. No debemos olvidar que en República Dominicana viven más de un millón de ciudadanos haitianos y muchos de ellos ya han nacido en nuestro territorio.
La ayuda masiva y rápida de nuestro gobierno fue fundamental, pues de inmediato se activaron las alarmas en las instituciones de rescate gubernamentales y apenas horas después de las tragedia ya estaban en territorio haitiano brigadas de socorristas, camiones, helicópteros, defensa civil, Cruz Roja, etc. En muchos casos con los pobres recursos con que cuentan algunas de esas instituciones.
Nuestras comunicaciones son fantásticas a nivel de telefonía y televisión, lo que resultó una herramienta de alto valor en las primeras horas de la tragedia. Nuestro presidente lideró las reuniones que se realizaron, incluyendo la “cumbre” a la que asistió la vicepresidenta del Gobierno español, el presidente Preval de Haití y representantes de otros países.
-¿En qué condiciones se encuentran los habitantes de República Dominicana para albergar a los haitianos?
-La República Dominicana como dije antes ya recibió, a lo largo de los años, a muchos cientos de miles de haitianos, de hecho en la frontera dominico-haitiana, las diversas comunidades viven como hermanos, aunque en algunos períodos de la historia hubo conflictos.
Ningún país del mundo, por muy grande y rico que sea, está capacitado para recibir en forma masiva inmigrantes. Nosotros, país pobre, no somos la excepción, por lo cual dentro de la estrategia internacional de ayuda a Haití en esta situación tan dramática debe ser incluida la República Dominicana como eje catalizador, ofreciéndonos todo el apoyo necesario. Lo que hoy es una tragedia de la naturaleza se puede convertir en un conflicto internacional si no se maneja con el criterio adecuado.
Por lo anterior te dejo claro que no tenemos capacidad para albergar en forma masiva a ciudadanos haitianos: sería trasladar la tragedia de una zona a otra. La solución debe estar dentro de sus propias fronteras, desarrollando el país en forma adecuada y sostenible, creando zonas francas, zonas turísticas, y fomentando la agricultura con nuevas tecnologías, explotaciones mineras, etc.
En España, que es un país desarrollado, no se podrían recibir a los millones de habitantes de Marruecos ante una eventual tragedia de este tipo. Recuerda que estamos hablando de 9 millones de habitantes que, en su mayoría, quedaron sin comida, por haber sido afectados directa e indirectamente, mientras dos millones han quedado sin techo, ni escuelas, ni hospitales, ni instituciones, ni iglesias, ni palacio presidencial; tampoco ha quedado un banco o institución financiera en pie. No hay carreteras y todavía existen pueblos aplastados donde no ha llegado ayuda porque no quedaron caminos aptos.
La violencia y el caos son dantescos, por lo que la situación se torna muy peligrosa. Desde aquí envío mi apoyo al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, por su rápida y excelente respuesta ante esta tragedia, creo firmemente que su intención es la de ofrecer la más oportuna ayuda al pueblo haitiano, algo que todos los países deben imitar y que dejen de opinar hasta que pase al menos un mes, pues la magnitud de esta tragedia solo comienza a vislumbrarse. Francia, por razones históricas, debe co-liderar esta situación junto con los que lo están haciendo como República Dominicana y Estados Unidos. En los próximos días están previstas varias reuniones para coordinar el apoyo internacional. Quienes están viviendo desde dentro de Haití lo que está ocurriendo, tanto periodistas como médicos, rescatistas, etc. nunca habían visto nada igual en toda la historia de la humanidad, por lo cual en mi opinión, cualquier crítica en estos momentos resulta extemporánea.
– Desde tu Fundación “Proyecto Escuela Hoy”, ¿qué se está haciendo en concreto?
La Fundación “Proyecto Escuela Hoy”, está colaborando desde la empresa JET PACK, que pertenece a mi familia. Hemos establecido un centro permanente de recogida de ayudas, dado que las oficinas están ubicadas en una zona muy céntrica de Santo Domingo.
La colaboración de la Fundación fue recopilar las donaciones de alimentos, agua, medicinas, juguetes y ropa que van llegando. Todo ello lo clasificamos y empaquetamos para luego enviarlo en los camiones de nuestra empresa al Centro Bonó, que está a cargo de sacerdotes jesuitas.
El Centro Bonó, dirigido por el padre Mario Serrano, fue el lugar de apoyo permanente al inmigrante haitiano. Ahí se juntan los estudiantes universitarios de Haití y grupos comunitarios.
Debido a que la Fundación Proyecto Escuela Hoy lleva a cabo su labor con niños, hemos realizado una campaña de recaudación de juguetes usados en buen estado, y ropa de niños pequeños, para ser enviados a los orfanatos y centros de acogida, como son las Aldeas Infantiles, pero por ahora los estamos almacenando en las oficinas de JET PACK, en razón de que primero deben ser restaurados porque todos quedaron destruidos.
Como directora de la Fundación, doy prioridad a la ayuda a los más pequeños. Ahí tenemos más experiencia y consideramos que en esta situación es necesario especializarse para poder ofrecer una ayuda de la forma más efectiva posible. Hemos visitado los hospitales y clínicas donde están internados centenares de adultos y niños heridos, algunos de ellos de extrema gravedad.
-¿Sirve de ayuda la acción de la Iglesia en estos momentos?
– La Iglesia católica ha estado coordinando una ingente ayuda desde sus diferentes instancias. La mayoría de la colaboración se realiza a través del Centro Bonó, dirigido por padres jesuitas, que consiguieron unos almacenes y depósitos de empresas privadas. Allí se reciben grandes cantidades de donaciones de diferentes partes del país y ellos tienen la responsabilidad de los envíos por carretera hacia la zona devastada de Haití. Esta labor logística es la más complicada pues los envíos deben hacerse con protección policial, ya que para poder efectuar las entregas se necesita contar con las fuerzas militares. A nuestro país se le recomendó no enviar militares, para evitar conflictos futuros; solo debemos colaborar en la ayuda humanitaria propiamente, lo cual hemos estado haciendo hasta ahora, y así continuaremos.
Las iglesias de todas las religiones están trabajando fuertemente. La situación sobrepasa cualquier otra antes vista por la humanidad. Necesitamos que se mantenga la ayuda humanitaria a Haití, para lo cual contamos con todos ustedes desde Europa y otros lugares del mundo.
febrero 22, 2010 a las 11:34 AM |
Siceramente quiero decir que hay muchas ideas que dice la sra. Maricarmen que hay que tomar en consideración, creo que le idea central puede estar enfocada hacia aunar esfuerzos parahacer llegar a Haití la ayuda necesaria.
En verdad agradezco que usted haga un llamado en público a dejar atrás las opiniones y poner alante las acciones que vallan en beneficio de los más necesitados.
Muchas gracias
Ing. Pedro Solares