Barak Obama, ganó el premio Nobel de la Paz.
Puede causar sorpresa en principio, porque se trata de una persona muy particular, de un lider como pocas veces hemos visto, que no inspira sentimientos de compasión y que apenas tiene meses en la presidencia de uno de los países más polémicos de la actualidad.
Es alguien que tiene muy pensado lo que quiere para el mundo, que ha decidido asumir la responsabilidad que otros han desechado, un lider que inspira, una persona con las ideas claras y que sabe que la unión de las iniciativas de muchos, es más poderosa que cualquier fuerza nuclear.
Pero lo más interesante, es que él ha logrado que esa forma de pensar haya sido asimilada alrededor del mundo hasta por quienes eran acerrimos enemigos de los Estados Unidos.
Podemos decir que se la ha dado el premio Nobel de la Paz, a un ser irrepetible, y el comité Noruego del premio Nobel, así lo consideró.
Barak Obama es perfectamente blanco y perfectamente negro, fue criado sin rencores hacia unos y hacia otros, llegó por su propio esfuerzo a las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, eligió a la mujer perfecta para acompañarlo en sus sueños.
Obama es el único presidente musulmán y católico, es una persona que se fue construyendo, durante años, como lo hizo en su día desde la carcel, Nelson Mandela, quien sin duda estará en estos momentos pleno de una inmensa felicidad.
Obama no nació el día que llegó a la presidencia de su país, Obama nació el día en que le dió forma a sus sueños, luchando a capa y espada contra todo tipo de oposición, contra toda clase de sectarismo, se enfrentó por años contra la indiferencía de quienes no son capaces de entender el mundo como él lo hace.
Ese es Obama, el inspirador, quien ha despertado los corazones de quienes habiamos perdido la esperanza.
El reto que ahora tiene, no va a ser más grande ahora, él seguirá transformando el mundo y su país, y si eso implica tomar decisiones poco simpáticas, las tomará. El premio Nobel de la Paz, lo agradecerá sin duda, pero en nada cambiará ni su forma de pensar, ni su estilo de gobernar y vivir; los grandes lideres capean todo tipo de situaciones, y él cae en esa categoría.
Son miles los obtaculos que debió vencer, y son muchas las batallas que le quedan por delante.
Y si alguno todavia piensa que esa premiación fue anticipada, les invito a leer sus libros, y verán que tal vez, ya pudo haberse ganado el Nobel de Literatura.
Sus libros son fuente inspiradora para todos los que estamos involucrados en acciones sociales y miles de veces nos sentimos huerfanos, solos en el desierto, cabizbajos, tristes, desanimados.
Cuando leo, aún sea un capítulo de un libro de Obama, que suelo tener en mi mesita de noche, es elixir para mi espiritu.
Gracias Barak Obama, y gracias al comité Noruego del premio Nobel, por entender claramente cuando se está al frente de seres excepcionales, capaces de hacer las transformaciones que media humanidad necesita.
Barak Obama, sigue con los pies en la tierra y el corazón en el cielo, y sigue dandonos la esperanza que necesitamos.
Obama ha ganado el premio Nobel de la Paz, y nadie se equivocó al darselo.
Salud
Maricarmen Alvarez de Ginebra
Directora Proyecto Escuela Hoy